
Yo no sé mucho de herramientas. Creo que nunca tuve una. Mucho menos una de esas cajas con juegos de destornilladores o esos taladros que vienen en una valijita con mil tipos de puntas, todas iguales pero diferentes.
Lo dicho, no entiendo nada de herramientas. Pero que no sepa usarlas no me impide admirarlas.
Porque lo que tienen de espectacular las herramientas es que cada una tiene un fin muy claro y específico.
Es verdad, algunas sirven para varias cosas. También hay que asumir que algunas tareas pueden hacerse con más de una herramienta. Por ejemplo: la masa (ese martillo gigante como el de Thor). A priori uno diría que sirve para clavar algo bien grande, no se, la estaca de una carpa o algo así. Pero también asumo que, si se sabe manejar la herramienta, será posible clavar un clavito chiquito en la pared con semejante coso. No será lo ideal, pero servir debe servir. Lo mismo pero a la inversa con el martillo, será ideal para el clavito y menos idóneo para la estaca, pero seguramente pueda usarse para ambos.
Ahora. Si queremos atornillar (o desatornillar, a los efectos de la idea es lo mismo) un tornillo difícilmente -por no decir imposible- podamos hacerlo con la masa o el martillo. Para eso vamos a necesitar un destornillador. Y no cualquier destornillador. Vamos a necesitar uno que concuerde con la cabeza (se dirá así?) del tornillo.
Por eso son tan lindas las herramientas. Ninguna es intrínsecamente mejor que la otra. Sólo es que algunas sirven mejor para algo particular y otras que para eso no sirven, hacen bien otra cosa. Y viceversa.
Bueno, lo mismo pasa con los talentos o las emociones. Algunas sirven para varias cosas, otras sirven para cosas muy puntuales. Pero lo que seguro no pasa es que exita una misma emoción o talento que sirva siempre para todo. Igual que con las herramientas.
Por eso es que me gusta tanto tener las herramientas ordenadas. Porque al saber cuales tengo y cuales me faltan puedo elegir la mejor herramienta disponible para lo que tengo que hacer. Y si ninguna de las disponibles me sirve, en el mejor de los casos, ser consciente de que tengo que salir a buscar la indicada y aprender a usarla.
