ESCALONES

Una vez más, el problema es la memoria.
Almafuerte, poeta Argentino del Siglo XIX, dice en la novena estrofa de su poema SIN TREGUA:
Naciste en el peldaño de una escala,
no en el seno confuso de una nube;
con el cetro en las manos, o la pala
pero raudo y audaz como un querube;
si no son los peldaños es el ala
que te despierta y que te grita: ¡sube!…
¡sube sin timidez, no te abandones;
si te asusta volar, hay escalones!
Los obstáculos no son sólo necesarios, son a la vez el medio y los escalones que nos llevan a un lugar mejor y más alto.
Por esto es tan importante la memoria, porque tal vez si recordáramos cuán grandes nos parecieron los escalones previos antes de enfrentarlos (y cuán bien nos hizo superarlos), tal vez así pudiéramos recibir el nuevo obstáculo: con la alegría de saber que solo es posible ganar al dar la lucha.
